Una residencia que profesionaliza la gestión de su alimentación pasa a saber lo que le cuesta cada comida, traslada a su proveedor la producción y todo lo que arrastra, y sirve un menú planificado por nutricionistas, con las texturas y las dietas terapéuticas resueltas. La dirección recupera las horas que hoy consumen las compras, los proveedores y los registros.
A partir de ahí queda una sola decisión, la de formato, y admite tres respuestas. Catasa presta las tres en residencias de la tercera edad y centros de día: más de treinta años en restauración colectiva, más de 12.000 comidas diarias y un centenar de residencias atendidas desde nuestras cocinas centrales de Madrid y Granollers.
Gestión de su cocina, con el personal subrogado
Para el centro que valora su cocina y quiere conservarla en funcionamiento. Catasa subroga al personal de cocina, que mantiene su empleo y sus condiciones, y asume la jefatura, las compras a proveedores homologados, el ciclo de menús, el sistema de autocontrol con sus registros, la formación del equipo y la bolsa de sustituciones. La comida se sigue elaborando cada día dentro del centro.
Línea caliente: la comida llega lista para servir
La comida se elabora en nuestra cocina central y llega lista para emplatar, dentro de la franja de servicio. El office emplata, sirve y recoge. Es la opción más directa, y encaja especialmente en centros próximos a la cocina de producción y en centros de día, donde todo se resuelve en el servicio de mediodía. Así servimos cada día a residencias de la Comunidad de Madrid y de Cataluña.
Línea fría: la comida se regenera en el centro
La comida se elabora, se refrigera y llega al centro con antelación, para regenerarla en el momento de servir. La cocina necesita entonces equipamiento de frío y de regeneración, que valoramos centro a centro. A cambio, el centro sirve cada franja a su hora: comidas, cenas y fines de semana con el mismo equipo.
Qué cambia en su centro desde el primer día
- La producción pasa a Catasa: compras a proveedores nacionales homologados, con producto fresco y de temporada, elaboración y el sistema de autocontrol con sus registros.
- Si conserva su cocina, el personal se subroga conforme al convenio y mantiene su empleo y sus condiciones: nóminas, formación, sustituciones y cobertura de bajas quedan de nuestro lado.
- El coste se expresa como precio por comensal y día, con lo que la partida de alimentación pasa a ser previsible.
- El menú lo firma nuestro equipo de nutricionistas: ciclo completo, texturas y dietas terapéuticas, con el criterio que explicamos en la guía sobre disfagia y texturas.
- Cada servicio llega identificado plato a plato, con sus alérgenos y su destinatario, para que el turno del comedor salga con seguridad.
- Detrás del servicio hay un equipo: la jefatura de cocina, el equipo de nutrición que firma los menús y la dirección de operaciones.
- Una sola interlocución: la persona que conoce su servicio atiende directamente al centro, y el supervisor que lo visita deja informe de cada visita.
Cómo comparar dos ofertas de catering para residencias
- Una cata antes de decidir. Pida probar el menú en su centro, con su equipo y con residentes. Es la prueba que más dice y la más fácil de pedir.
- La visita a la cocina de producción. Vea dónde se elabora la comida de su centro y quién la elabora.
- El ciclo de menús completo, con gramajes, firmado por la nutricionista que lo planifica, con su nombre y su número de colegiada.
- Referencias de centros parecidos al suyo, con el teléfono de su dirección para llamar y preguntar.
- Qué incluye el precio, línea a línea: desayunos, meriendas, cenas, dietas, festivos, personal y suministros.
- Quién responde el día que algo falla: nombre, teléfono y tiempo de respuesta, por escrito.
Un proveedor de alimentación para residencias con el servicio bien montado responde a las seis de inmediato.
Hablemos de su centro
- Si ya trabaja con catering para residencias de mayores, revisamos con usted si el formato actual es el adecuado a partir de sus horarios, su equipamiento y su personal de office, y le decimos con honestidad si merece la pena cambiar algo.
- Si mantiene cocina propia, le presentamos las dos salidas con números: ceder la gestión de esa cocina con su equipo subrogado, o pasar a cocina transportada.
- Y si solo busca criterio, le explicamos las opciones para que decida con seguridad, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre línea fría y línea caliente?
En línea caliente la comida llega al centro lista para emplatar y se sirve dentro de la misma franja. En línea fría llega refrigerada y con antelación, y se regenera en el centro en el momento de servir.
¿Puede una residencia conservar su cocina y encargar la gestión a una empresa?
Sí. El personal de cocina se subroga conforme al convenio y mantiene su empleo y sus condiciones, y la empresa aporta la jefatura de cocina, las compras, los menús y el sistema de autocontrol. La comida se sigue elaborando dentro del centro.
¿Qué necesita un centro para trabajar en línea fría?
Equipamiento de frío y de regeneración en la cocina, y personal que regenere, sirva y recoja. Lo valoramos centro a centro antes de proponer nada.
¿En qué zonas presta servicio Catasa?
En la Comunidad de Madrid y en Cataluña, desde las cocinas centrales de Madrid y Granollers.
Pídanos números para su centro
Envíenos su menú actual y el número de comensales y en 48 horas le devolvemos una propuesta con el coste por comensal y día para su centro. Si prefiere empezar por el plato, organizamos una cata en su residencia con su equipo.

