Este curso es el primero que arranca con el Real Decreto 315/2025 plenamente en vigor. Por primera vez, una norma estatal detalla cómo debe ser el menú que come el alumnado en el comedor, con cifras concretas por grupo de alimento y por semana. Para un colegio es una buena noticia: la norma pone por escrito lo que las familias valoran desde siempre (más fruta, más verdura, cocina de verdad), y da al centro una vara de medir objetiva para revisar su comedor. En esta guía resumimos lo esencial con el BOE en la mano.
Qué es el RD 315/2025 y a quién obliga
El Real Decreto 315/2025, de 15 de abril, publicado en el BOE el 16 de abril de 2025, regula la alimentación en los centros educativos de toda España. Obliga a todos los comedores escolares: de centros públicos, concertados y privados, desde el segundo ciclo de infantil hasta bachillerato y formación profesional.
Conviene tener claras sus dos fechas:
- Desde el 16 de abril de 2026 (ya en vigor): las frecuencias de menú y las reglas de servicio que repasamos en esta guía. El curso 2026-2027 es, por tanto, el primero completo bajo la norma.
- Desde el 16 de abril de 2027: los criterios de compra para la contratación pública, con al menos un 45% de frutas y hortalizas de temporada y al menos un 5% del coste en producción ecológica (o, como alternativa, dos platos principales ecológicos al mes).
El menú semanal, plato a plato
El corazón de la norma es su artículo 9: fija cuántas veces por semana debe aparecer cada grupo de alimentos en el menú de mediodía.
Primeros platos. La semana se compone de hortalizas (una o dos raciones), legumbres (una o dos raciones), arroz (una ración) y pasta (una ración). Con estas horquillas, los cinco primeros de la semana quedan prácticamente definidos.
Segundos platos. Pescado entre una y tres veces por semana, huevos una o dos veces, y carne con límites claros: tres raciones semanales como máximo, de las cuales solo una puede ser carne roja, y la carne procesada queda en dos raciones al mes. La novedad más llamativa es la proteína vegetal: la norma le abre la puerta como base del segundo plato entre una y cinco veces por semana, y en los centros que ofrecen menú vegetariano, los cinco segundos se basan íntegramente en ella.
Guarniciones: el cambio que más se nota. La ensalada variada acompaña al segundo plato tres o cuatro días por semana. El resto de guarniciones (patatas, verdura cocida o salteada, legumbres) se queda en uno o dos días. En la práctica, esto transforma la mayoría de planificaciones: la ensalada pasa de comodín ocasional a protagonista diaria.
Postres. Fruta fresca cuatro o cinco días por semana. El quinto día admite otro postre, una vez a la semana como máximo y preferentemente yogur o cuajada sin azúcar añadido, o queso fresco.
Las reglas del día a día
Junto a las frecuencias, el artículo 9.3 fija cómo se sirve y se cocina:
- El agua es la única bebida del comedor.
- El pan es integral al menos dos días por semana, y el arroz o la pasta son integrales al menos cuatro veces al mes.
- El pescado azul y el blanco se alternan, y pueden incorporarse crustáceos y moluscos.
- Las frituras se limitan a una ración por semana.
- Los platos precocinados (pizzas, canelones, croquetas, empanadillas, rebozados industriales) se limitan a una ración al mes.
- Los frutos secos enteros quedan fuera del menú de los menores de 6 años, por el riesgo de asfixia; pueden ofrecerse molidos o en crema.
- La sal es yodada y se usa de forma reducida.
- Se priman las ensaladas y la verdura fresca frente a otras presentaciones, y las técnicas de cocina saludables: horno, vapor, hervido, plancha.
Dos de estos puntos merecen una lectura atenta al revisar cualquier menú: el límite de precocinados (una ración al mes es una exigencia muy superior a la costumbre de muchos comedores) y el de frituras semanales.
Siete preguntas para revisar el menú de su colegio
- ¿Hay ensalada de guarnición tres o cuatro días por semana?
- ¿La fruta fresca es el postre de cuatro o cinco días, y el lácteo aparece una vez como máximo?
- ¿La carne se queda en tres raciones semanales, con una sola de carne roja?
- ¿Los precocinados (croquetas, pizza, empanadillas) aparecen una vez al mes como máximo?
- ¿El pan es integral al menos dos días, y el arroz o la pasta integrales cuatro veces al mes?
- ¿Las frituras se quedan en una por semana?
- ¿El agua es la única bebida que se sirve?
Si alguna respuesta es dudosa, es el momento de pedir al proveedor la planificación mensual con sus frecuencias contadas y las fichas técnicas de los platos, con su información de alérgenos. Un proveedor profesional las entrega con naturalidad.
Así lo trabajamos en Catasa: cada colegio decide, nosotros nos adaptamos
Cada colegio tiene su historia, sus platos de siempre y su forma de entender el comedor. Por eso en Catasa el punto de partida lo pone el centro, y nuestro equipo interno de nutricionistas se adapta a él:
- Si quiere conservar su menú actual, lo revisamos frente al RD 315/2025 y lo ajustamos manteniendo lo que funciona y los platos favoritos de su alumnado.
- Si prefiere partir de cero, diseñamos el ciclo completo sobre la norma, con las frecuencias verificadas semana a semana.
- Y si solo busca criterio, le asesoramos con el BOE en la mano para que tome sus decisiones con seguridad.
En el comedor, además, el colegio cuenta con un equipo completo de Catasa: cocina y monitoras propias, con formación específica que incluye la gestión de alérgenos, y con cobertura garantizada de ausencias para que el servicio funcione igual todos los días. Y porque el mediodía también educa, nuestro proyecto Crecemos en la Mesa acompaña el menú con hábitos saludables, convivencia y descubrimiento del origen de los alimentos.
Si dirige un colegio, le revisamos su menú actual frente al RD 315/2025 sin compromiso: es la forma más rápida de saber dónde está su comedor y con qué margen llega al nuevo marco.

